Gran cierre para la semana de la moda en Buenos Aires

El cierre final de esta semana de la moda de Buenos Aires se lleva a cabo luego de una franca recuperación y grandes expectativas de la industria. La cadena de producción de indumentaria involucra muchas manos, muchos esfuerzos, creatividad, oficio, y en esta cadena cada eslabón  revaloriza y construye de manera fundamental, el resultado final.

La manera en que una sociedad se viste refleja sus costumbres, su identidad, la optimización de sus recursos, y sus implicancias antropológicas.

La cuarta jornada tuvo en Talitha esta identificación de recursos, particularmente en sus hilados, telas nobles, colores tierra y terracotas, prendas autóctonas como el poncho reeditado, cueros, faldas, pecheras, mangas y cuellos de encaje, y pequeños volados en mangas y terminaciones. El diseño de autor puesto al servicio de la femineidad con un toque retro y romántico. Sin estridencias y con un toque naif, esta propuesta está dirigida a un tipo de mujer especial, aquella que no sigue estereotipos, pero que libremente encuentra en detalles del pasado una manera de reinventar su presente.

 

Benito Fernández, el plato fuerte del último día, nos propone una colección colorida, vivaz, que rescata esa identidad cultural, desde los estampes de las telas, la combinación de colores y la puesta de la presentación. Los fuxias, naranjas, turquesas, verde agua intensos,  en bases neutras de naturales, negros y tierras.

Los tejidos con terminación en flecos, las guardas un poco del altiplano pero con referencias a las guardas mexicanas, su versión del folk americano. El estampe símil patch work, en pantalones amplios, remerones, monos, y túnicas eleva el espíritu de la muestra.

El ‘pret a porter’  en su mirada prefiere una mujer cómoda, segura de sí misma, y colorida, los exquisitos detalles de terminación y combinación de colores, nos recuerda por qué es uno de los mayores nombres de la moda argentina, vistiendo  figuras internacionales, embajador de nuestro talento creativo.

El cierre final a cargo de la dupla de reconocidas actrices Celeste Cid y Paula Kohan, devenidas en diseñadoras de moda, presentaron su colección Cid Kohan, con una impronta particular.

La teatralidad y la pasión de sus alma mater, tiñó de energía la pasarela. La concepción de mujeres de la marca nos mostró un despliegue de divas cinematográficas de las que bien una Graciela Borges podría ser su referencia.

Lentes oscuros muy cincuenta, turbantes, chalinas, sombreros a la espalda, capas ponchos con amplios flecos, escotes profundísimos, mangas con cortes muy sexies, altísimas botas bucaneras ultra ajustadas, transparencias más que sugerentes, en figuras de mujeres altísimas, lánguidas, sensuales, firmes, y determinadas. Un poco el espíritu de la mujer que pretenden describir y buscar identificar con su vestuario.

Por momentos viajamos a pasarelas de los 80’s, bien podría ser una muestra de Dior, o de Christian Lacroix, con sus icónicas figuras y presentaciones estéticas, recuperando la teatralidad y luminosidad de las manequins de aquellos años.

Alma y pasión para esta otra faceta de las reconocidas actrices.

Gentileza: Fotografía Mauro Bernardi