Desconcertante es ingresar al mundo del agujero-The HoleA�

El agujero es ese lugar maravilloso del tugurio, del sA?tano, ese recA?ndito sitio donde conviven nuestras mA?s sA?rdidas fantasA�as y todo parece oscuro, hA?medo y profundamente excitante.

Entrar al Maipo por primera vez es una experiencia casi cercana a lo mA�tico. Una bienvenida como la perfo de un boliche a�?noventosoa��, de bailarinas exA?ticas y personajes casi bizarros. MA?sica electrA?nica de alto voltaje al ingresar a una platea que mA?s que una platea teatral parece un cafA� concertA� tipo a�?BululA?a��, o cabaret perdido en el tiempo al mejor estilo a�?Chicagoa�� o el mismo musical de a�?Cabareta��.

La madame, la anfitriona mA?s sensual que haya visto jamA?s, nos recibe enfundada de dorado y lA?tigo en mano.

El desconcierto aumenta.

Primera fila. El escenario intimida, las luces que anuncian el inicio de algo que no intuimos que es, nos produce un poco de incomodidad.

Un trA�o de coristas masculinos, los a�?Glory Holesa�?,A� nos anuncia la llegada de la principal atracciA?n. El telA?n sube y una gran boca roja es el marco de un elenco de personajes oscuros, de rictus desafiante y sA?rdido, con una trepidante estrella central encarnada por nuestra diva local Moria CasA?n.

La incomodidad y el desconcierto son los mismos que -quienes asistieron alguna vez a un show de transformistas -pudieron sentir.

No hay lugar para los tA�midos, ni para la inocencia una vez que diste el paso y caA�ste en el agujero.

Un submundo de sensaciones espasmA?dicas sucede con el correr de los minutos. Y es necesario confiar en los instintos mA?s bajos para decodificar su energA�a. No estA?s en la Opera viendo un concierto con tu tA�a. Trastabillaste y entraste al infierno por un dA�a.

Una inusual Moria CasA?n nos recibe haciendo gala de su histrionismo fatal, y su osadA�a, pero el recorrido humorA�stico y autoreferencial que despliega nos devuelve una mirada mucho mA?s introspectiva.

Nos reA�mos, nos maravillamos, nos excitamos, aplaudimos, y la terminamos amando.

Transitamos la exploraciA?n del abismo y de la oscuridad desde la mA?s interesante naturalidad, donde lo circense se mezcla con el varietA� musical, el concert, y la revista de antro.

El hombre-amor es una rata que se llama CristA?bal y que representa todo lo que significa esa imagen. Una mascota de cloacas que sin embargo tiene un brillante y suave pelaje que a Moria le despierta sus zonas erA?genas. Paso valiente si los hay, dejar que un ratA?n descanse en tus hombros.

Esta relaciA?n inusual y su anuncio en societA� es la excusa para brindar esta fiesta, en la que Moria es la anfitriona y el pA?blico, sus invitados. Todo el personal un grupo de artistas destacados de la escena local e invitados internacionales que recrean este mundo concebido por Paco LeA?n, Yllana, y Letsgo, y que ha triunfado en las principales plazas teatrales del mundo, y que hoy abre su franquicia local de la mano de Lino Patalano y Moria.

Sorprende su personalidad escA�nica. Su impronta, su memoria para retener los nombres de quienes ha asaltado a preguntas en la platea, con una simpatA�a que nos envuelve. Y su capacidad para el a�?stand up reality lifea�� que improvisa de a ratos. No hay dudas, tiene escenario.

Nunca imaginA� sentirme asA�, tan inexplicablemente atraA�do. Tan misteriosamente sorprendido. a�?Creo haber sido atrapado por el agujeroa�?.

SonrA�e y sonrA�e en serio. Hay sensibilidad detrA?s de la armadura. Y eso enternece. Y humaniza.

A medida que transita su memorA?ndum, se desviste del peso de su personaje para ser ella misma, despojada.

Un pony loco a�?porno softa��. Una a�?madamea�� que desarrolla un paso de a�?stripa�� digno del Moulin Rouge. Unas nenas acrA?batas muy ambiguas. Un dA?o ucraniano casi de peli muda. Una a�?dragga�� con aires gitanos que canta una semblanza a un amor muy volA?til. Una a�?Marilyna�� de peso que vuela. Y una Diva que se desnuda al a�?punto de brillo en los ojosa�? en su monA?logo final, que la eleva por encima nuestro. Tantoa�� que la redime!

No porque sea idA�lica, ni perfecta, ni inalcanzable, si no porque el trA?nsito por el agujero, la volviA? mA?s humana, mA?s fuerte, mA?s determinada.

Entendiendo que en la vida hay que equivocarse, pero hay que vivirla como una fiesta, sonriendo, buscando esa profunda luz que solo a veces aparece en la inmensidad oscura del agujero.

The Hole SeA�ores.

A no amedrentarse. Pasen y vean!

Ninguna luz puede brillar, si no es en medio de la oscuridad.