EurovisiA?n es uno de los festivales de mayor convocatoria global, algo asA� como los Oscar de la MA?sica, -salvando los gigantes musicales de Estados Unidos-. Europa en este caso, aA�o a aA�o convoca a todos los paA�ses integrados a una red global de televisiA?n, para transmitir un concurso donde una canciA?n presentada por los distintos paA�ses ganarA? los derechos para la transmisiA?n del festival del aA�o siguiente.A� Ignotos y populares cantantes se presentan y proyectan sus carreras al mundo. Muchas figuras hoy consagradas como Celine Dion, Julio Iglesias, ABBA, Lara Fabian, Mocedades, Raphael, Bonnie Tayler, pasaron por su escenario itinerante.

Teatro Coliseo

El aA�o 2009 tuvo como ganador de esta ediciA?n, en MoscA?, al joven bielorruso, crecido en Noruega, Alexander Rybak. Un violinista prodigio que ademA?s es intA�rprete -y con la suerte a su favor-, ganA? el premio que millones en todo el mundo votaron y aplaudieron, con su a�?Fairytalea��, o a�?Cuento de hadasa�?, -canciA?n que se llevA? el galardA?n-.

Esto mA?s o menos para entender quA� tipo de artista pasA? este A?ltimo viernes 29 por el escenario del Teatro Coliseo, -no con la promociA?n que hubiera merecido-, pero con la repercusiA?n de un pA?blico de fans que sorprendentementeA� adscribe en Buenos Aires.

Alexander, dueA�o de un carisma y espontaneidad A?nicos,A� festeja la comodidad del escenario, como si el encuentro con el pA?blico argentino fuese una relaciA?n forjada hace aA�os, y sin embargo tiene apenas minutos. Esboza frases en un casi perfecto castellano y con un cariA�o que compra a los asistentes el viernes en una noche frA�a frA�a.

Es un cantante pop, pero detrA?s de A�l se esconde una familia de acabados mA?sicos. Madre pianista, padre violinista, hicieron de A�l una formaciA?n musical que le permitieron, no solo mostrarnos su costado comercial, si no pasar gustosamente por piezas clA?sicas, por tangos de Piazzolla,A� y sonidos clA?sicos como “Hungarian suits” y “Song from a secret garden”.A� Elocuente el momento de interpretaciA?n junto al maestro de piano Mario Parmisano, de “Libertango” que nos dejA? a todos boquiabiertos, como tambiA�n su acompaA�amiento a la Orquesta del Centenario con quien se dio el gusto de interpretar por primera vez un tango tradicional.

Alexander Foto

Pocas veces vi a un artista disfrutar tanto un primer encuentro, y con su carisma y humildad, meterse a todos en el bolsillo. ElogiA? la sonrisa omnipresente de los argentinos diciendo a�?A?los quiero mucho, son hermosos!a�?.

a�?Into a fantasya��, con proyecciones de fondo, fue parte del soundtrack de a�?CA?mo entrenar a un dragA?na�? para Dreamworks, y a�?Jealousa�� , ‘Kotic’, A�y A�a�?Leave me alonea�� algunos de sus mA?s taquilleros hits mundiales.

Del clA?sico violA�n al pop electrA?nico, Rybak sobrevive a todas las crA�ticas, tiene chapa de cantante pop mundial, pero disfruta como un artista callejero simplemente festejando el sonido, saltando como un chico con cada nuevo sonido y compartiendo con enorme generosidad un momento de encuentro con sus colegas mA?sicos en el escenario.A� La misma generosidad que lo moverA? este lunes para impartir una clA�nica de violA�n para la Orquesta Juvenil del Sur, en el Espacio Cultural del Sur en Barracas.

Al final del show, casi resistiA�ndose a que termine, sale un segundo para regresar con la camiseta argentina puesta y cantando a�?Crees que soy sexya�? de Rod Stewart, rompiendo contra toda la distancia impuesta por la seguridad, acercA?ndose al pA?blico y bailando en el medio de los fans que festejaron su imprudencia. Vuelve a pedir el violA�n, -casi apA�ndice de su propio cuerpo-, para terminar con un bis de su A�xito mA?s conocido.

 

Hay sonidos que son universales, e instrumentos que forman parte del patrimonio cultural del mundo. Estos encuentros nos recuerdan que vivimos en un mundo globalizado.

ParaA�su asombro gran parte de la colectividad rusa tambiA�n fue parte de la partida, -a lo que preguntA? si algunos tenA�an madres o abuelos rusos-. A�Y aquA� es donde entendemos que cada reuniA?n es un reencuentro, de esos lazos invisibles que se crean con los movimientos migratorios y que con la mA?sica quedan al descubierto. El tango tambiA�n es resultado de esa mezcla de sonidos de locales e inmigrantes, de tambores, de bandoneones, pianos y violines. Que nos hace comprenderA� que no hay fronteras, ni distancias cuando de mA?sica se trata.

Alexander Rybak pasA? por Buenos Aires, con un show para nada pretencioso, pero con un carisma y un talento que enamorA? a todos los participantes y que por un momento sintieron que EurovisiA?nA� estaba acA? no mA?s, a la vuelta de la esquinaa��