La fuerza de la naturaleza se hizo presente en la noche del sábado, mediante un diluvio que no frenó a las 25.000 almas congregadas en el barrio de Palermo. El show que fue reprogramado una hora antes por motivos climaticos comenzó haciendo referencia al nombre del disco de la banda uruguaya, “Suenan las alarmas” en un escenario con altavoces, sirenas luminosas, rayos y bombas. Podriamos decir que hizo referencia al pronostico que alertó una noche complicada.

“Y el mundo me comió a mí”, “Destierro” y “Al vacío” abrieron el fuego que no se apagaría en ningún momento.

Estamos presentando un disco que nos gusta mucho. Gracias por hacerle frente a todas las cosas que nos atacan esta noche, queremos contarles que va a ser un show muy largo” dijo Emiliano Brancciari ante una multitud que lo aplaudió y decidió permanecer lo que durara el show.

“Quería ser como él”, “Los villanos” y “Pegame más fuerte”,continuaron en una noche que no parecía tener piedad, relampagos y rayos iluminaban el hipódromo porteño como si los mismos fueran parte de la misma escenografía.

“No deja de sonar”, una balada con sonido acústico e instrumental que cierra el disco, siguió entre clasicos como “Con el viento”, “Verte reir”, “Ya entendí” y “El oficial”, canción que al terminar proyectó el rostro de Santiago Maldonado en un escenario totalmente a oscuras.

Bueno, está complicada la cosa, nos están pidiendo que toquemos una más” dijo el el frontman de NTVG ante un publico que rechazó la oferta y olvidó lo antes dicho cuando arrancó “Cero a la izquierda” y “El error” entre otros clásicos que se convirtieron en una especie de “Potpourri” cuando el líder Argentino dijo “Vamos a hacer algunas canciones que están bastante MARGINADAS, canciones que no tocamos hace mucho tiempo” entre ellas sonaron “Nada fue en vano”, “La soledad”, “Los indiferentes” y también “Hijo de las armas”.

“Nada para ver”,”Paranoia”,”Te voy a llevar”,”No hay dolor”, “Clara” y “El camino” continuaron y explotó una vez más el Hipódromo cuando se despidieron con “Más mejor”, canción de su segundo album “ESTE FUERTE VIENTO QUE SOPLA” y “No era cierto”.

Antes del saludo final, Branciarri dijo “Gracias por soportar este bombazo de agua, es una muestra de amor increíble, esta también es nuestra casa, nos vemos el 16 de Diciembre en el Hipodromo de La Plata”.

El diluvio, el campo embarrado, una lista de temas que fue reprogramada durante el show y el viento no pudieron contra la pasión del publico que hizo junto a la banda, una noche memorable.

Crónica y Fotografía: Limón Fernandez